STANLEY KUBRICK
Merece dedicar una parte de esta sección a uno de los grandes genios del siglo XX en la industria cinematográfica. Stanley Kubrick, director de cine, guionista, productor y montador. Entre su filmografía se encuentran algunas de las grandes obras de la historia del cine como 2001: Odisea del Espacio o La naranja mecánica. Se caracteriza por su perfeccionismo y gran precisión técnica. En sus 45 años de carrera, realizó 13 trabajos y es que el tiempo era una de las menores preocupaciones de Kubrick, quién se centraba en la calidad y perfección de sus obras. Otra de las curiosidades de Kubrick es lo polifacético que llegaba a ser, pues cada película suya suponía un nuevo desafío, todas sus obras eran diferentes, aunque todas ellas kubrickianas. Bastante paradójico. Pero analicemos antes su vida y su trabajo para poder acercarnos al maestro.
Stanley Kubrick nació un verano de 1928, hijo de Gertrude Perveler y del médico Jacques L. Kubrick (de procedencia austro-húngara), vivían en el 2160 de la Avenida Clinton en el Bronx. Desde su niñez comenzó a desarrollar su pasión por el jazz, el ajedrez y la fotografía, pero su sueño era tocar la batería en una banda de jazz. Pese a su patente inteligencia solía irle mal en la escuela. Estudió en la escuela secundaria William Taft y durante período parece que fue cuando su padre le regaló su primera cámara fotográfica Reflex con la que quedo asombrado y maravillado. Kubrick llegó a trabajar en el periódico escolar como fotógrafo y consiguió vender algunos de sus trabajos a la revista Look. Sus bajas notas y la preferencia de los veteranos de la Segunda Guerra Mundial obligaron a Kubrick en abandonar la idea de la universidad, a pesar de graduarse en la escuela secundaria en 1946.
A los 17 años se incorporó a la revista Look, trabajando como fotógrafo donde alcanzó un gran prestigio siendo de los mejores pagados de la revista. Trabajó en Look durante varios años y viajó por toda América. Aquellos viajes potenciaron su afán de conocimiento y asistió como oyente a la Universidad de Columbia. Kubrick había empezado a plantearse abandonar la revista Look para dedicarse a la realización de películas. Durante los últimos años, había ido surgiendo en él su afición al cine pues asistía frecuentemente al cine Loew's Paradise y el Museo de Arte Moderno de Nueva York. Sus dos primeras influencias fueron Max Ophuls y Serguéi Eisenstein, el primero por su trabajo de cámara y el segundo por su técnica de montaje.
Una conversación con un antiguo compañero de estudios que trabajaba en el noticiero The Match of Time le abrió las puertas al cine. Este le recomienda 40.000 dólares para financiar su primer corto, pero Kubrick decide encargarse de los procesos técnicos y termina su primer cortometraje en 1951 por un coste final de 3.900$. Day of the Fight se estrena el 26 de Abril de 1951, vendiendo los derechos a RKO Pictures por 4.000$. Este primer corto se basó en una fotografía que Kubrick hizo durante su etapa en Look y narra la vida de un boxeador en un día. Seguidamente rueda su segundo cortometraje, Flying Padre de 9 minutos de duración sobre un sacerdote católico, Padre Fred Stadtmuller. Antes de lanzarse al largometraje, Kubrick rueda su último largometraje, The Seafarers sobre barcos rodada en Junio de 1953.
Con el dinero que Kubrick tenía ahorrado más un préstamo familiar de 10.000$ rueda su primer largometraje, un film independiente titulado Fear and Desire (1953) acerca de un pelotón de soldados que lucha en una tierra sin nombre. Kubrick sigue encargándose de todos los aspectos del filme (dirección, fotografía, montaje, guión, realización y producción) con muy poca ayuda. El escaso éxito de la película le permitió financiar su segundo trabajo: El beso del asesino (1955) cuyo presupuesto ascendió a 40.000$. La película, de tema policiaco, es sobre un boxeador que conoce a la mujer de un mafioso y se enamora de ella. En la película aparece en el papel de bailarina Ruth Sobotka, la que sería su segunda esposa después de separarse de Toba Metz. La película contó con muy pocos medios pero su trabajo con la fotografía llamó la atención de James B. Harris, productor de la NBC. Posteriormente llegó a renegar de esta etapa, siendo muy difícil poder verse hoy en día estos filmes.
El interés de James B. Harris por Stanley Kubrick llegó a buen puerto y se asociaron en una productora que permitía a Kubrick disponer de más presupuesto para la producción de sus películas. De aquella unión nació su primera gran producción, Atraco perfecto (1956) con un coste de 320,000$ y un reparto de importantes actores de Hollywood. En su primera incursión en el cine negro narraba la historia de Johnny Clay, un ex-convicto decidido a dar el último gran golpe: llevarse la recaudación de un hipódromo. Su trabajo consiguió atraer las miradas de Hollywood por su peculiar manera de tratar un género tan trabajado. La historia recurría a varios flashback para contar la estrategia de atraco de Clay y sus colaboradores. En el mundo del cine, el flashback fue una innovación de Kubrick, así también se vieron en esta película algunas demostraciones de como serían los siguientes trabajos del director.
Entre otros, Kubrick llamó la atención de Kirk Douglas quién llego a un trato con la compañía Harris-Kubrick por cinco películas. La primera sería Senderos de gloria (1957) película antibelicista ambientada en la I Guerra Mundial. Douglas quería cobrar un tercio del presupuesto, lo que terminó obligando a rodar la película en Alemania para abaratar costos. Esta película enseñó a Kubrick las ventajas de rodar lejos de Hollywood aunque también fue su primera película polémica aunque no la última como veremos después.
Douglas quería que Kubrick lo dirigiese en la superproducción Espartaco (1960) la que sería su quinta película. Kubrick aceptó el trabajo pues sabía que dirigir una película de tan alto presupuesto supondría un empujón en su carrera como director. Más tarde Kubrick señalaría esta decisión como uno de los grandes errores de su carrera a pesar de que esta película le diera nombre internacional. Fue la primera vez que no dirigió el guión, trabajo que llevo a cabo Dalton Trumbo. Kubrick consideraba el argumento pobre y no le gustaba el aspecto de superproducción de la película. Esta película es un ejemplo de como Kubrick podía dirigir obras maestras fuese el género que le propusieran, en esta ocasión una película histórica-épica sobre el personaje de Espartaco. La película ganó 4 Oscar (Mejor actor secundario, dirección artística, fotografía y diseño de vestuario), todos ellos técnicos y ninguno a Kubrick quién se vería rechazado por la Academia durante toda su carrera, aunque esto siempre le importó poco.
Pese al éxito de la película, Kubrick estaba desencantado con Hollywood y decidió irse a Gran Bretaña, donde se establecería definitivamente y haría todas sus películas, aunque con capital americano. Kubrick rompió su contrato con Douglas de cinco películas y para su sexta producción eligió a una joven que había visto en la televisión americana, Sue Lyon, en el Show de Loretta Young. De este modo dirigió su primera película en el extranjero. El resultado fue Lolita (1962) una adaptación de la famosa novela de Vladimir Nabokov, de alto contenido erótico. Logró disminuir la censura y la presión de los sectores más conservadores de Estados Unidos. Fue cuidadosamente montada para resistir a las críticas y no generar polémica, pero aún así tuvo problemas con la Iglesia y varias organizaciones católicas entre otros. La película narraba la relación entre un profesor cuarentón y Lolita, una niña de once años de la que termina enamorándose y concibe un plan maestro: casarse con su madre.
Su siguiente trabajo fue: ¿Teléfono rojo? Volamos hacia Moscú (1964) con Peter Sellers, George C. Scott y Sterling Hayden entre otros. Fue un proyecto arriesgado para Kubrick, pues el tema nuclear nunca había sido tratado desde la perspectiva del humor. Fue la primera película película que produjo en solitario desde que se unió con Harris, y la única película del género comedia de su carrera. El humor negro fue uno de los ingredientes de la película y Kubrick terminó dirigiendo una de sus obras maestras. Terminó así la primera etapa del director, pues el resto de sus películas serían en color y alcanzarían un gran reconocimiento internacional.
Por aquella época Kubrick ya empezaba a ser catalogado como genio y obtuvo excelentes críticas por parte de la crítica y público lo que le permitió embarcarse en cualquier proyecto que desease. Así entro en contacto con Arthur C. Clarke para confeccionar el guión de su próxima película basada en una obra corta suya, El centinela. Así nació 2001: Una odisea del espacio (1968) se convirtió en objeto de culto y punto de inflexión para el género de la ciencia-ficción convirtiendose en un clásico y siendo a día de hoy la obra más conocida del director junto a la película que dirigiría posterior a ésta. Con esta película Kubrick ganó el único Oscar de su carrera, pero no como director sino por los efectos especiales, siendo nuevamente humillado por la Academia de cine. Para la banda sonora de la película, Kubrick tuvo la genial idea de utilizar obras clásicas de Johann y Richard Strauss (El danubio azul o Así hablo Zaratrusta).
En 1971 se estrenó su película más polémica, pero sin lugar a dudas uno de los grandes hitos de la historia del cine. La naranja mecánica, basada en la novela de Anthony Burguess con la que alcanzó su auge de creatividad, adelantándose de nuevo a su tiempo (como hizo con 2001). La película está ambientada en el futuro y narra las aventuras de Alex DeLarge, un joven cuyas principales aficiones son la ultra-violencia, la violación y Beethoven. Alex es detenido y en prisión se someterá voluntariamente a una innovadora experiencia de reeducación que pretende hacer de Alex modelo de la sociedad. Fue nominada a 4 Oscar, aunque increíblemente no se llevó ninguno (era algo previsible).Algunas de las escenas de la película han servido de inspiración a directores posteriores. En la banda sonora, Kubrick volvió a repetir la experiencia de 2001 y recogió la música de varios artistas clásicos, entre ellos Beethoven y empleó los sintetizadores. El resultado fue inmejorable.
Con Barry Lyndon (1975), Kubrick se acercó al drama de época con una cinta emotiva protagonizada por Ryan O'Neal (Love Story) y Marisa Benenson. Su productora, la Warner Bros, dio publicidad a la película para lanzarla como candidata a los Óscar y que Kubrick ganase el galardón a mejor director. La película terminó cosechando siete nominaciones y cuatro premios, aunque ninguno fue a parar a Kubrick quién se preocupaba más por la calidad de sus películas y no por los premios. Sus obras, a pesar de abarcar géneros diferentes, se parecían cada vez más y hasta cinco años después no rodaría su siguiente película.
Para su undécimo trabajo decidió adaptar una novela de Stephen King, abarcando así el género terror. El resultado fue El resplandor (1980) protagonizada por Jack Nicholson, en uno de los mejores trabajos de su carrera. Kubrick logró narrar la película de manera inquietante, incluso angustiosa a veces, plasmando a la perfección la novela. El director trató la esquizofrenia del personaje, Jack Torrance quién se traslada junto a su familia a un lujoso hotel en Colorado. Durante el temporal de nieve el hotel permanece cerrado y aislado y comienzan los trastornos en la personalidad de Jack, dando a la película una tensión y suspense que sólo un genio como Kubrick es capaz de dirigir.
Siete años después dirigirá su penúltimo trabajo, La chaqueta metálica (1987) que se asemeja en Senderos de gloria por su mensaje antimilitar y antibélica. Esta película es uno de sus mejores trabajos, con una excepcional dirección critíca la anulación de los soldados de la personalidad de los soldados en el ejército y lo absurdo de la guerra. Tras la finalización de este trabajo, Kubrick tanteo llevar a cabo algunos proyectos. Primero una película sobre el holocausto, aunque Spielberg terminó adelantándose con La lista de Schindler (1993). Tras ver Parque Jurásico (1993) de Steven Spielberg, se cumplieron los sueños del director de llevar a cabo uno de sus proyectos más deseados. I.A. Inteligencia Artifical, con la tecnología suficiente para dirigirla pero no el tiempo suficiente pues falleció el 7 de Marzo de 1999 en Harpenden. Su proyecto lo llevaría a cabo su amigo Steven Spielberg.
Pero antes de su muerte, Kubrick había dirigido su decimotercera y última película, que se estrenaría póstumamente. Eyes Whide Shut (1999) un estudio sobre la pareja y el sexo protagonizada por la pareja Tom Cruise y Nicole Kidman quiénes atravesaban una relación sentimental. Fue la última obra que nos dejó el maestro antes de morir. Sin ser su mejor película, es otro trabajo fascinante que lleva con el sello Kubrick.