Camino
Director:Javier Fesser
Duración:143 min.
Desgarradora y realmente conmovedora, son los calificativos más próximos que identifican este drama hospitalario, en el que el director Javier Fesser nos enseña de forma brillante, en un juego entre la realidad y la fantasía, la tremenda historia real de Alexia González-Barros, una joven que con tan sólo 11 años, y con la ilusión de conocer el primer amor, tuvo que enfrentarse a una dura y penosa enfermedad. Javier Fesser, se sumerge, con exquisita sensibilidad y bastante ingenio en este dramón con una mezcla entre la realidad y la ficción, (que le ha supuesto más de una censura por parte de la familia de la pequeña), para mostrarnos la respuesta de cada uno de los personajes, ante los problemas que se van planteando y en donde tienen cabida cuestiones tan trascendentes como la vida, la muerte, la religión, la fe y como no, el amor. Todo ello aderezado con una crítica a lo espiritual, a la forma de vida y métodos utilizados por la congregación del Opus Dei.
Presenta un retrato feroz y crítico de los miembros de la congregación religiosa del que no sale bien parada esta institución, realmente le escuece al presentarla como una institución insensible, poderosa, temible, retrógada, absolutista e incoherente, en donde los fines justifican los medios. Cualquier drama es visto desde el prisma de la religión que lo preside todo, lo bueno y lo malo tienen una razón de ser en lo divino, con ello se intentan justificar un tormento que difícilmente una persona humana puede aguantar sin derrumbarse.
Ya en los cinco primeros minutos Fesser nos dibuja una situación desgarradora que hace que el espectador tenga un nudo en la garganta, desde aquí y con retrospectiva nos muestra la vida de la pequeña Camino, su inquietudes, su primer amor, su enfermedad y su fatal desenlace, una vida truncada en donde los sueños de la joven forman parte importante de la cinta. La película va creciendo en intensidad con el devenir de los acontecimientos poniendo a la vista del espectador situaciones realmente dramáticas y duras.
Duración:143 min.
Desgarradora y realmente conmovedora, son los calificativos más próximos que identifican este drama hospitalario, en el que el director Javier Fesser nos enseña de forma brillante, en un juego entre la realidad y la fantasía, la tremenda historia real de Alexia González-Barros, una joven que con tan sólo 11 años, y con la ilusión de conocer el primer amor, tuvo que enfrentarse a una dura y penosa enfermedad. Javier Fesser, se sumerge, con exquisita sensibilidad y bastante ingenio en este dramón con una mezcla entre la realidad y la ficción, (que le ha supuesto más de una censura por parte de la familia de la pequeña), para mostrarnos la respuesta de cada uno de los personajes, ante los problemas que se van planteando y en donde tienen cabida cuestiones tan trascendentes como la vida, la muerte, la religión, la fe y como no, el amor. Todo ello aderezado con una crítica a lo espiritual, a la forma de vida y métodos utilizados por la congregación del Opus Dei.
Presenta un retrato feroz y crítico de los miembros de la congregación religiosa del que no sale bien parada esta institución, realmente le escuece al presentarla como una institución insensible, poderosa, temible, retrógada, absolutista e incoherente, en donde los fines justifican los medios. Cualquier drama es visto desde el prisma de la religión que lo preside todo, lo bueno y lo malo tienen una razón de ser en lo divino, con ello se intentan justificar un tormento que difícilmente una persona humana puede aguantar sin derrumbarse.
Ya en los cinco primeros minutos Fesser nos dibuja una situación desgarradora que hace que el espectador tenga un nudo en la garganta, desde aquí y con retrospectiva nos muestra la vida de la pequeña Camino, su inquietudes, su primer amor, su enfermedad y su fatal desenlace, una vida truncada en donde los sueños de la joven forman parte importante de la cinta. La película va creciendo en intensidad con el devenir de los acontecimientos poniendo a la vista del espectador situaciones realmente dramáticas y duras.